jueves, 15 de marzo de 2012

Alcazaba de Reina



La alcazaba de Reina esta situada a unos 825m de altura en lo alto de un monte, desde donde se ve el pueblo de Reina.

El pueblo de Reina tiene su origen en la ciudad romana Regina Turdolorum se encontraba en el cruce de las dos calzadas romanas que unían Córdoba con Mérida.

Se cree que se fundó por Cesa o por Augusto, obtuvo organización política durante el mandato de Vespasiano, Era una población con unos 4000 mil habitante, sus calles eran amplia y con pórticos, con taba con agua potable y alcantarillado subterráneo.

La fortificación se construyó en lo alto de la sierra, aprovechando los restos de la antigua Regina, fue muy importante por su enclave, ya que protegía las salidas hacía en valle del Gualdaquivir el cruce de la dos calzadas romana.

En 1246 Fernando III dono la villa y la alcazaba a la orden de santiago. La fortaleza fue abandonado entre los años 1604-1738.

La alcazaba tenía 14 torres albarranas y defendía a otro recinto interior. De sus torres destacaba la del homenaje. Se conserva aljibe parecidos a los de Cáceres o Medallín.

La cerca que se conserva es de época almohade siglo XII en el interior de la antigua alcazaba todavía se conserva una ermita del siglo XV con orígenes visigodos, es de una sola nave con bóveda de cañón; el coro está sostenido por una columna con capitel visigodo; el atrio con dos arcos sostenido por una columna visigoda.

En la actualidad se encuentra en ruinas.

Ha sido declarada Monumento Histórico Artístico en 1985.

Bibliófilo de la Serena


                                                                Vrs2

Bartolomé José Gallardo nació el 13 de agosto del 1776 en Campanario (Badajoz). Sus padres eran labradores, lo destinaron a la carrera eclesiástica, lo enviaron a Salamanca, allí estudio filosofía y medicina hasta el 1796.

Estando estudiando empezó a escribir burlándose y criticando al Diario de Salamanca, ello provoco que el obispo Tavira se fijara en el y lo protegiera, dándole un trabajo en la contaduría hasta 1805, donde se traslado a Madrid.

En Madrid obtuvo la cátedra del francés, le gustaba mucho los libros raros y viejos. En 1807 publico un pequeño tratado, y solía afirmar con el seudónimo del “Bachiller de Fornoles”.

En 1808 se une a los patriotas en contra de los franceses que ocupaban España.

Por su forma de pensar se vio obligado a refugiarse en Cadíz, tenía fama de liberal. Las cortes de Cadíz le encargaron que creara una biblioteca, en poco meses la biblioteca tenía mas de 10000 libros, por su gran trabajo las cortes le nombraron bibliotecario de las cortes.

En 1812 escribió su mas famosa Sátira política el “Diccionario critico burlesco”, fue denunciado por religiosos y fue condenado a la cárcel por poco tiempo, su libro formo parte de la lista de los libros prohibido.

Cuando acabo la invasión de los franceses se fue a vivir a Madrid, por poco tiempo, mas tarde se refugio en su pueblo de Campanario, de allí paso a Portugal para emigrar a Inglaterra donde se dedicó a leer y coleccionar libros antiguos.

En 1820 cuando los liberales ganaron en España decidió regresar a Madrid, volvió a trabajar en la biblioteca de la cortes. En 1823 tras la reacción absolutista fue detenido y encarcelado, perdió parte de sus libros, fue desterrado a Chiclana, allí escribió la mayor parte de su poesía y publicó numerosos artículos. Su publicación mas importante en estos años fue el folleto “Cuatro palmetazo bien plantado a los gaceteros de Ballona”.

Como escritor destacó por sus artículos polémicos y por sus criticas, lo que le acarreo numerosos enemigos.

En 1834 fue elegido diputado por Badajoz. En 1835 inicio la 8 entregas de su serie “El criticón”, eran importante estudios sobre la literatura española.

Al cesar de diputado i de su cargo de bibliotecario se fue a vivir a su finca La Alberquilla en Toledo, allí reunió todos los libros que tenía disperso.

En 1852 viajó a Alcoy en busca de libros raros, allí murió el 14 de septiembre del 1852.

Gallardo fue una persona liberal, republicano y en contra de la iglesia fue un apasionado de los libros antiguos y raros.