lunes, 11 de junio de 2012

Adiós


 Espero que te haya gustado mi blog de trabajo de sociales espero poder ayudar a otras personas que quieran saber más de lo que aquí hablamos.  Y después de tantos trabajos espero  disfrutar de los aprobados y del verano.  Un saludo.

La noria


Su función  era la de  sacar agua para regar las huertas y para beber los ciudadanos y los animales. Se sacaba agua de un pozo a trabes de unas cubetas sujetas a una rueda (forma típica de una noria) que se le enganchaba  a las bestias haciéndoles dar vueltas alrededor de una plataforma, que era donde se situaba el animal, enganchado a unas cadenas. A medida, que iba dando vueltas la bestia alrededor de la noria hacía mover el mecanismo por el cual la rueda con las cubetas iba girando y sacando agua del pozo.

Hoy en día es una  importante construcción histórica ya que permitía en la época poder obtener agua en sitios donde no había disponibilidad de ella, además de ser una forma más rápida y sencilla de sacar mayor cantidad de agua con menos trabajo.
Yo lo he conocido como una construcción muy vieja y en desuso, ya que hace bastante tiempo que está abandonada. Pude descubrirla debido a que se encuentra al lado del campo de mi abuelo y él me ha contado para qué servía.  







 En esta image se ve como esta ahora 





ENRIQUE COCK Y ZAFRA.



Enrique Cock nació en Gorcum (hoy Gorinchem), en Holanda, a mediados del siglo XVI, y murió en 1598. Fue Archero Real del rey Felipe II, es decir, perteneció a la escolta del rey, además de humanista con clara vocación literaria.
En 1574 entró a servir a los Duques de Feria. Bajo su protección empezó a viajar por España para hacer una descripción de ella. Uno de los escritos que encontramos estando bajo el mecenazgo de los Feria fue el de la Asafrae descriptio, descripción de la cabeza del Ducado, la localidad de Zafra. Dejó el mecenazgo de los Duques de Feria en 1582 para pasar a ser amparado por el secretario real para los flamencos d’Ennetières, trasladándose a la ciudad de Salamanca.
Este personaje, dedico unos versos a Zafra y en general  al resto de pueblos del Ducado de Feria. Dichos versos traducidos del Assafrae Novilissimi Turdetanorum son los siguientes:
Si en hora propicia miras hacia donde sale el sol veras el nacimiento de la fuente llamada de Feria, en la que el asno y bueyes abrevan al abrigo del muro de la ciudad,                                                        al tenue regato que fluye entre la grama.                                                                                                        Si miras al solsticio de verano, verás olivares.                                                                                                          Y pender verás los frutos en los arboles del hortelano.                                                                                                                                                       Entre árboles frutales, ríos familiares y fuentes.                                                                                         Tomaras el umbroso frescor del bosque sagrado.                                                                                          Cuyo blando murmullo convida a dormir levemente.                                                                                               Si de aquí tu mirada vuelves hacia el soplo del Abrego.                                                                            Una senda te guiará al castellar por pendiente silabe.                                                                                       Acá y allá rocas enormes y riscos enhiestos apuntan al cielo, del collado que vasto se alza.            Frontal, desde arriba mirando el alcázar opuesto.                                                                                       Desde aquí podrás admirar las edificaciones. Surgidas donde antaño sólo rústicas chozas había;         Y los templos, las puertas y el bullicioso trajín de sus calles.                                                                   Aquí, solo el alto risco, el podador dará al viento su canto;                                                                                Y las sombras hoscamente descienden de las cúspides altas.                                                                          Por peñas, farallones y vaguadas profundas.                                                                                              Liquida vena fluye de la fuente que llaman Las Navas.                                                                               Y da origen al arroyo de nombre Valhondo.                                                                                                      Más allá el Guadajira se une al falaz Guadiana.                                                                                                Si después decides explorar al solsticio de invierno.                                                                                         Quien a las Musas y Apolo cultive en los gratos vergeles.                                                                          Tendrá aquí  múltiples temas, dignos de verse y pintarse: Claras fontanas, estanques verdecidos de musgo.En los que lavan las mozas del concejo las ropas " pues tal obligación al sexo femenino concierne".

INSCRIPCIÓN DEL ANTIGUO AYUNTAMIENTO DE ZAFRA EN LA PLAZA CHICA


Primero tenemos que situarnos. El antiguo Ayuntamiento de Zafra se encontraba en la Plaza Chica, permaneciendo como tal hasta el año 1888, donde pasó a ser cárcel y posteriormente Palacio de Justicia ya a últimos del siglo XX. El uso final del edificio es el de ser sede de la Escuela de Música.
Siendo uno de los edificios más importantes de la localidad, ya que era el centro de la política zafrense durante muchos años, tanto en su fachada como en su interior podemos encontrar una serie de inscripciones para quedar constancia que quién o quienes realizaron la construcción, obras y reformas por las que ha pasado dicho edificio.
La más vistosa de todas las inscripciones es la que se encuentra en la fachada del edificio, escrita en latín dentro de un marco muy ornamentado. También cabe destacar la inscripción que se encuentra encima de la puerta principal, en el denominado dintel.  Dichas inscripciones son respectivamente las siguientes:
VERE HOC CONSUMATUM EST OPUS ANNO DOMINI MDCCL, IUDICIBUS ORDINARIIS D.D CAROLO GONZALEZ LLAMAZARES ET DOM JOANNES CHACON DE ALVA BECU. (Se terminó esta obra el año del señor de 1750, siendo jueces ordinarios el señor don Carlos González Llamares y el señor don Juan Chacón de Alba)
ESTA OBRA SE HIZO Y ESTA PORTADA SIENDO ALCALDES LOS SEÑORES DON PEDRO DE LA CONCHA Y DON ANDRES XARAMILLO DE LEON Y CARVAXAL EN EL AÑO 1749.
En el patio del mismo edificio encontramos otra inscripción, parecida a las otras ya que como puede verse, eran simplemente para quedar constancia de quién o quiénes fueron los responsables e instructores de las obras realizadas en el edificio.

LOS CAMERANOS




“Los  cameranos” es un topónimo muy arraigado en la localidad zafrense, cuyo origen proviene de de tierras riojanas, concretamente de la Sierra de Cameros.
Los Camerános eran por tanto un grupo de mercaderes que provenían de dicha zona y que consiguieron mucho poder tanto político como social en la ciudad, allá por el último cuarto del siglo XVIII.
Este grupo al hacerse con el control político de la ciudad levantó mucha polémica y enemistades con otros grupos política y socialmente fuertes de la localidad, ya que los intereses de todos ellos eran bien distintos.
Estos intereses particulares de cada grupo, incluido el de los cameranos, hizo que no se implantase en Zafra la importante y ansiada sociedad económica que estaba pensada y apoyada por los Duque de Feria y el alcalde mayor.
Una forma de recordar a este grupo fue el de poner nombre a una calle de la localidad, la avenida de los cameranos.

Los retratos del matrimonio entre Alonso de Salas Parra y Gerónima de Aguilar



Los retratos del matrimonio entre Alonso de Salas Parra y Gerónima de Aguilar los encontramos en una de las capillas de la Iglesia-Colegiata de La Candelaria, concretamente en el retablo de Nuestra Señora de los Remedios, construido en el año 1644, y  cuyas pinturas están atribuidas en conjunto según los estudios al reconocido pintor Francisco de Zurbarán.
Alonso de Salas Parra fue un importante y rico mercader que residió en la localidad zafrense justo a su esposa, contribuyendo al desarrollo de la ciudad en aquella época. Mandaron construir la capilla por motivos funerarios principalmente.
El retablo es de estilo barroco, fabricado en madera principalmente, y en el cual podemos observar una serie de pinturas, dedicadas la mayoría a personajes bíblicos como los santos Bernabé y Andrés, san Ildefonso Toledo junto a la Virgen María, san Miguel Arcángel y san Nicolás Tolentino, repartidos en tres cuerpos y tres calles. Podemos encontrar también rematando el retablo un cuadro de la Sagrada Familia y la Santísima Trinidad.
Además de los mencionados anteriormente, los cuales son entera o parcialmente (ya que muchos de ellos eran simplemente retocados por el maestro) atribuidos a Zurbarán, existen los retratos de dicho matrimonio, en las esquinas inferiores del retablo. Es en estos cuadros donde encontramos la problemática del conjunto, ya que estos cuadros son claramente no atribuidos a Zurbarán. Tanto estos como los que solo fueron retocados tiene su explicación en que el pintor no podía hacer frente a la demanda que tenía en ese momento, por lo que muchas de estas pinturas fueron realizadas por otros pintores de su taller, siempre con la aprobación y supervisión del maestro.
Es por ello que los estudios atribuyan a Zurbarán el 25% del conjunto de  las pinturas de este retablo.